sábado, 28 de febrero de 2009

Las inversiones empiezan a llegar y "España" no deja de protestar

Tras quedar demostrado reiteradamente que Catalunya tiene un déficit de infraestructuras insoportable, las inversiones van a empezar a llegar y, aunque son inferiores a lo que dicta la ley, pueden suponer una mejora importante para la calidad de vida y la economía de todo el pueblo de Catalunya.

El último plan anunciado es el de Cercanías, de RENFE, cuyo objetivo es aumentar la frecuencia de paso, el número de usuarios y la puntualidad. Está valorado en 4.000 millones de euros. Una de las principales actuaciones previstas se realizará en la comarca del Baix Llobregat (el sur del Área Metropolitana), donde viven más de 750.000 personas.

Si nos centramos en el sur i este de la comarca nos encontramos con diversas líneas de Cercanías y de Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC), pero están muy mal integradas entre ellas:

*FGC: Las líneas de los Ferrocarrils unen Plaça Espanya (Barcelona) con L’Hospitalet, Cornellà i las poblaciones del margen derecho del Llobregat hasta Martorell, donde se bifurca: hacia Igualada (comarca de l’Anoia) o hacia Manresa (el Bages). De todas las líneas de los FGC que pasan por el Baix, destaca el tramo que une Pl. Espanya con Molí Nou (Sant Boi de Llobregat) que corresponde con la L8, ya que gracias a su frecuencia se puede considerar como metro. El "metro del Baix" da servicio a unas ciudades (Hospitalet, Cornellà i Sant Boi) que en total cuentan con 413.807 habitantes (2007). Si a estos les sumamos la población de los demás municipios donde hay paradas de los Ferrocarrils en las líneas que pasan por el Baix, nos damos cuenta que son casi 700.000 personas las que pueden utilizar este medio para moverse hasta Barcelona-Plaça Espanya y allí enlazar con las líneas roja y verde del metro de Barcelona.

*Cercanías:
**R2: une Sant Vicenç de Calders con Maçanet-Massanes pasando por Barcelona y es la línea utilizada por los ciudadanos de Castelldefels, Gavà, Viladecans i El Prat para moverse en tren por el Área Metropolitana. En estos municipios viven 227.431 personas (2007), a los que se les han de sumar todas aquellas localidades que tienen a la R2 como línea que les comunica con las demás ciudades en general y con Barcelona en particular (caso de Vilanova i la Geltrú o Sitges).

**R4: une Sant Vicenç de Calders con Manresa pasando por Barcelona i otras ciudades como Vilafranca del Penedès, Montcada i Reixac, Cerdanyola, Sabadell o Terrassa. En el Baix Llobregat pasa por el margen izquierdo del río: Martorell, Castellbisbal (del Vallès Occidental), El Papiol, Molins de Rei, Sant Feliu de Llobregat, Sant Joan Despí y Cornellà. Posteriormente pasa por l’Hospitalet antes de llegar a Barcelona. En total, en el Baix+Castellbisbal, une a localidades con una población total de 199.435.

Una vez vistas las líneas de tren que pasan por la comarca, se ve claramente cómo ésta está dividida en cuatro zonas: el margen derecho del río, comunicado por las líneas de FGC; el margen izquierdo del río, comunicado por la línea 4 de Cercanías; el delta del Llobregat, comunicado por la línea 2 de Cercanías y el interior y oeste del Baix, incomunicado por tren. Para comunicarse entre estas zonas con tren, habitualmente es necesario viajar hasta Barcelona, Hospitalet o Martorell. Por ejemplo, si desde Ciutat Cooperativa-Molí Nou (Sant Boi) se pretende ir a Castelldefels es necesario subirse en la L8 hasta Bellvitge (Hospitalet) y desde allí utilizar la R2 hasta Castelldefels: es decir, en lugar de moverse los 15 km que hay entre la Cope y Castelldefels, se ha de viajar 30 km en tren (10 km para ir a Hospitalet, que está en la dirección opuesta a la playa, y 20 km desde allí hasta el mar).

Para solucionar estos problemas de movilidad, la Generalitat de Catalunya (en los tiempos de la Convergència de Jordi Pujol) aprobó en 2002 la construcción de la L12 del metro de Barcelona, que uniría Sarrià (Barcelona) con Castelldefels. En 2003, durante la campaña de las municipales, el entonces Conseller de Obras Públicas, Felip Puig, anunció el inicio de las obras para 2004. Unos meses más tarde, Convergència i Unió perdió las elecciones al Parlament y llegó el Tripartit de Maragall, que replanteó el proyecto y transformó a la L12 en una parte de Cercanías (con lo cual las inversiones las realizan el Estado Central y no la Generalitat) y pasaría de unir Castelldefels con Sarrià a quedarse en Cornellà. En 2006 se celebraron unas nuevas elecciones catalanas sin que las obras hubiesen empezado pero con novedades sobre el papel: además del metro del delta (ex-L12), la L1 (la roja) se alargará desde Bellvitge hasta Sant Boi y así como la L3 (la verde), a su vez también se anunció que los FGC llegarían hasta Sant Joan de Deu. Pero el tiempo pasó y en 2009, a un año de celebrarse de nuevo las elecciones al Parlament, el Govern Tripartito de Montilla y el Gobierno Zapatero han anunciado este nuevo proyecto, continuación de todos los anteriores y que podría ser, ojalá, el definitivo. Se dice que estará más o menos acabado hacia el 2015, más de 12 años después de empezar las propuestas y reformas del proyecto. Seguramente para entonces, este plan diseñado para la Catalunya de hoy, habrá quedado desfasado y obsoleto y los problemas de masificacion, retrasos y demás volverán a aparecer hasta que a la década siguiente al próximo gran colapso se decida poner un parche más, sin tomar el toro por los cuernos.

Y ya para acabar, no quería dejar de escribir sin hablar sobre las reacciones del Partido Popular ante este acuerdo Generalitat-Estado Central sobre el cumplimiento de la Ley (invertir en Catalunya en proporción a lo que aporta para tratar de acabar con el déficit de inversión del Estado en la segunda comunidad autónoma más poblada de España, este año tocan 800 millones). Esperanza Aguirre ha dicho que a Catalunya le van a dar y a Madrid le van a quitar: ¡MENTIRA! [ver] Contando con este nuevo plan de Cercanías (si es que se hace) y los 800 millones extra de este año, en Madrid se invertirán 200 millones más y se construirán 115 km y 55 estaciones más que en Catalunya, y eso que el colapso de las infraestructuras se ha dado en Barcelona y no en la Capital del Reino, feudo de la derecha y futura sede del Vaticano II (que además, cuenta con un millón menos de habitantes que Catalunya). Y aun así, los peperos quieren que se invierta menos en Catalunya y más en Madrid, como siempre se ha hecho, mientras gritan que a los catalanes nos dan lo que les toca a los madrileños. También sorprende que el presidente de la Junta de Castilla y León se queje del acuerdo bilateral: que el AVE (utilizado ocasionalmente por comerciales, ejecutivos y turistas) llegue a Palencia, Ávila o Soria es razonable (entre las tres suman poco más 175.000 habitantes), pero que ciudades vecinas (Sant Boi y Viladecans-Gavà-Castelldefels, que suman más de 245.000 personas) queden comunicadas por una línea de cercanías (utilizada a diario por las clases medias y trabajadoras para ir al trabajo o a la universidad) es un derroche y una nueva demostración de egoísmo de los ricos catalanes naZionalsocialistas insolidarios. Y encima se sorprenderán de que el pueblo de Catalunya sienta desapego a España. No sorprende, pero indigna igual que el primer día.

domingo, 22 de febrero de 2009

La izquierda hace agua en Europa

La izquierda hace agua en Europa es el titular de una noticia de El Pais, que habla de la situación de la izquierda o "izquierda" en Italia y Alemania, también se ve hoy en su web una noticia sobre la izquierda en Francia (Los anticapitalistas comen terreno a los socialistas franceses). La situación, que no es nueva, no deja de sorprender ya que mientras el mundo capitalista está en su peor crisis económica desde la Gran Depresión por la aplicación de políticas neoliberales, los partidos socialdemócratas no están siendo capaces de mejorar sus resultados en la mayoría de los estados europeos. Tan sólo en Islandia, el país peor parado en la crisis, se ha producido un gran vuelco del electorado hacia la izquierda. Sin embargo en Italia, Alemania, Holanda, Polonia o el Reino Unido se apoya masivamente a los partidos de la derecha mientras la izquierda continua su descalabro.

Reino Unido


Tras unos meses de mejora de las espectativas del Partido Laborista debido al liderazgo político de Gordon Brown en la crisis, la popularidad del primer ministro vuelve a caer y, con él, la intención de voto de los laboristas. Sin embargo, la situación política inglesa es inestable y por tanto es más impredecible, si cabe, que en el resto de Europa. Para muestra las encuestas de The Guardian, que indican que del 14 de diciembre al 25 de enero los conservadores habrían ganado 6 puntos, los laboristas habrían perdido 1 punto y los liberales habrían perdido 3; sin embargo del 25 de enero al 5 de febrero los conservadores han perdido 4 puntos, los laboristas otros 4 y los liberales habrían mejorado su intención de voto en 6 puntos. Eso si, los conservadores siempre van por encima de los laboristas desde hace meses, lo que varía es la distancia entre ellos (desde el empate técnico hasta vencer por mas de 12 puntos).

Alemania


Este año se celebrarán elecciones en Alemania, donde se espera que las fuerzas de la derecha ganen con mayor margen que en 2005 y puedan formar gobierno sin el SPD, que tendría el peor resultado desde antes de que Hitler llegase al poder. En las últimas semanas, las encuestas anuncian una subida espectacular del Partido Liberal, que con el 18% tendría el mejor resultado de toda la historia (cosa curiosa en estos tiempos en que, como ya se ha dicho, se vive una crisis económica muy severa debido a las políticas neoliberales). Mientras tanto, el partido de la Canciller Angela Merkel se mantiene sobre el 35%, los socialdemócratas (sumidos en una profunda crisis) se quedarían con menos de un 25% de los sufragios y los partidos de la izquierda alternativa suben, pero ni por asomo tanto como parecía hace unos cuantos meses: la izquierda tendría el 11% y los verdes el 10%.

Italia

Hace menos de un año que Berlusconi ganó las elecciones italianas y los estudios de opinión indican que su popularidad continua muy alta y que volvería a ganar las elecciones si se celebrasen ahora, las encuestas también muestran una pérdida de apoyos para la oposición (cosa corroborada también en elecciones, como las sardas). También es una situación inquietante, o cuanto menos chocante, debido no sólo a la crisis económica y su causa, sino que también por las políticas hechas por el Pueblo de la Libertad y sus aliados, que para ciertos secortores de la sociedad se asemejan a las realizadas por los regímenes totalitarios de principios del s.XX (Roma aislará los campos donde viven nómadas e inmigrantes rumanos, Italia aprueba que los médicos denuncien a inmigrantes ilegales, los conflictos entre Berlusconi y el Presidente de la República sobre Eluana, las causas abiertas en la justicia contra Berlusconi, etc.). Y mientras todo esto pasa, la oposición se encuentra desaparecida y sin líder.

Irlanda

Irlanda está siendo uno de los estados más afectados por la crisis económica. Como Islandia, se ha considerado un ejemplo a seguir y ha disfrutado de una gran prosperidad durante los últimos años y, como España, ha centrado su crecimiento económico en la especulación immobiliaria. Ahora, el gobierno está aplicando un paquete de medidas muy impopulares y que está provocando movilizaciones como la de ayer en Dublin, donde 200.000 personas, según los convocantes, se manifestaron en un país de poco mas de 4.000.000 de personas (lo que en España equivaldría a una marcha seguida por más de un millón de personas). El déficit público ya se encuentra en el 6% y para finales de año se espera que alcance el 13% (el límite europeo es del 3%) [+]. No sería raro que todo esto provocase un cambio en el mapa político irlandés, tal y como ha sucedido en Islandia. Una ultima similitud: como en Islandia, también en Irlanda lleva ganando todas las elecciones desde la Segunda Guerra Mundial el mismo partido político (Fianna Fáil) y, como en Islandia, también es liberal conservador. ¿Será Irlanda una Islandia II?

Holanda


En Holanda el mapa político sigue inestable y atomizandose, cosa que dificultrará aún más la gobernabilidad de este país en el futuro de seguir la tendencia actual (ni siquiera se podrá gobernar con la Gran Coalición, tal y como ahora ocurre). Según una encuesta, los partidos de extrema derecha vuelven a ascender y conseguirían unos resultados similares a los de 2002, los izquierdistas bajarían algo su representación pero se mantendrían fuertes y los dos grandes partidos tradicionales (el democristiano y el laborista) tendrían su más baja representación conjunta, con 52 escaños de 150 entre los dos (actualmente tienen 74). Por ideologías, los liberales tendrían 37 diputados, los democristianos 33, los izquierdistas 29, los ultraderechistas 27 y los laboristas 24. En el gráfico, la composición del parlamento desde la Segunda Guerra Mundial hasta la actualidad (más al interior, más antiguo, más hacia afuera, más actual. La última corona corresponde al parlamento que se constituiría si se hubiesen celebrado elecciones a inicios de febrero).