
Como se puede apreciar la Comunidad de Madrid sería el territorio más desarrollado si tenemos en cuenta este indicador (poder de compra por 29.997 € / año), la siguen Euskadi (29.305 € / año) y Navarra (28.951 €), en cuarto lugar Catalunya (27.346 €). En la cola nos encontramos con Extremadura (15.608 €) y Andalucía (18.010 €). Si calculamos la diferencia entre la más prospera (Madrid) y la menos desarrollada (Extremadura) observamos una diferencia del 92.2%, es decir, que el poder adquisitivo de los madrileños es el doble que el de los extremeños, una desigualdad notable.
Partiendo de estos datos objetivos nos podemos hacer unas cuantas perguntas, la pimera que yo me hago es ¿España es un país con grandes diferencias económicas entre regiones?, pues a simple vista, sí, ya que, como hemos calculado, los ciudadanos de la región más desarrollada son el doble de ricos que los de la menos, pero también sería bueno comparar este dato con el de otros estados de nuestro entorno:
Los datos están en este gráfico de barras, elaborado también con datos del Eurobarómetro, con esta información nos podemos llevar más de una sorpresa: España es (de los grandes estados europeos) el país que mejor repartido tiene el desarrollo económico por todo su territorio. Exactamente la diferencia entre regiones españolas es del 92.2%, mientras que el Francia es del 94.9% (entre parisinos y ciudadanos de Languedoc-Rousillon), en Reino Unido del 100.9% (entre londinenses y galeses), en Italia del 102.5% (entre lombardos y sicilianos) y en Alemania del 154.3% (entre ciudadanos de Hamburgo y de Brandemburgo). En consecuencia aquella afirmación de que España es un estado con grandes diferencias económicas no queda en entredicho, porque la hay, pero queda matizada, pues somos de los menos desiguales de Europa, lo cual se puede considerar como muy positivo, pues los españoles estamos más cohesionados en términos económicos que los alemanes, los italianos o los ingleses. Un dato más: la diferencia económica entre los estados de la UE es del 648.2% (entre luxemburgueses y búglaros).
Volviendo al primer gráfico, y habiendo descubierto que en España las diferencias económicas entre regiones no son escandalosas (no como nos hacen creer), podemos pensar sobre la solidaridad territorial, ya que a pesar de que tengamos menos diferencias que en Europa, hay que tratar de corregirlas. Llegados a este punto nos encontramos con un enorme problema: ¿quién ha de aportar más y recibir menos y quién ha de recibir más y aportar menos? Pues según los datos, los ciudadanos que tendrían que hacer un esfuerzo mayor serían los madrileños, seguidos de vascos y navarros (el TOP 3 de la solidaridad interregional) y los que se verían más favorecidos serían, por orden, extremeños, andaluces y castellano-manchegos. Pero como ya he dicho y como todos conocemos éste es un gran problema, vamos a ver por qué:
- Los vascos y los navarros (segundos y terceros más ricos de España) habrían de aportar mucho más de lo que reciben, pero... tienen un régimen de financiación con el que no dan ni un euro a las arcas del Estado (vamos, que se lo quedan todo para ellos) y, además, reciben algo de dinero (por ejemplo, Navarra tiene saldo positivo).
- Los madrileños son los más beneficiados por las inversiones en infraestructuras públicas, el Estado central es el principal motor de desarrollo de esta comunidad autónoma, a pesar de que es la más desarrollada y con diferencia. A todo esto hay que añadir el efecto-capital, que provoca por ejemplo que empresas que no tienen actividad allí sí que tengan sus sedes sociales y tributen por Madrid (enriqueciendo aún más a los madrileños y, creo que mediante impuestos, al gobierno de la comunidad autónoma).
Por lo tanto, como ni los madrileños, ni los vascos, ni los navarros han hecho el esfuerzo solidario, corresponde a los ciudadanos de Catalunya aportar todo lo que los tres anteriores no han aportado. Es decir, que los catalanes plagan los platos rotos. ¿Las consecuencias? una muy mala financiación para el gobierno catalán, un déficit en infraestructuras públicas y el inicio de una decadencia enconómica de la región. Pero ésto no es todo lo que hay, además de ser los más solidarios han tenido que aguantar una vez tras otra cosas como que los catalanes son insolidarios, egoístas, avariciosos, etc. llegando incluso a decir que la economía catalana se mantenía gracias al resto de España. Alucinante. Por esto en el nuevo Estatut d'Autonomia de Catalunya se ha fijado una inversión del Estado en Catalunya para intentar corregir la decadencia catalana, de todas formas, la Generalitat de Catalunya habría de gestionar todo lo bien que pueda el poco dinero del que dispone y facilitar lo máximo posible a sus ciudadanos la creación del PYMEs así como vertebrar aún más el tejido industrial. De todas formas, creo que urgen reformas como la de la supresión del sistema fiscal en País Vasco y en Navarra (a la que, al revés que a Catalunya, todos los "españoles de bien" defienden fervientemente) y un trato más justo y solidario desde el Estado central con Catalunya, olvidada durante años así como que Madrid sea realmente la comunidad que más aporte a la solidaridad entre regiones.
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